|
El esperma que entra en el óvulo y se convierte en zigoto y resbala hasta el llanto del bofetón y de ahí salta al pecho y a la palabra, y pronto resbala hasta la muestra social de guardería, zigzaguea entre el odio y la decepción, asciende hasta el colegio, se golpea contra ese sexo opuesto al que va a volver muchas veces, brinca hasta el instituto, corretea entre el alcohol y la mescalina, renquea hasta la música y el orgasmo, esprinta hasta el trabajo, el éxito y la decepción, planea sobre la madurez y la responsabilidad, cae hacia la decrepitud, la cama, la familia olvidadiza y por fin se estrella contra la lápida del día de su muerte y se para. Y día tras día no ha hecho otra cosa que no sea moverse, sin pausa ni descanso, pues el descanso es el final. Si no el físico sí el espiritual. Y sigue corriendo.Hoy me siento:  indescribable Hoy suena a: Toquinho - Mais Que Nada
|